La Romanización de la Península Ibérica:

- Los romanos llegan a Hispania, no para conquistarla, sino para combatir a unos poderosos enemigos: los cartagineses.

- En el año 226 a. de C. Roma y Cartago firmaron un tratado en virtud del cual se repartían su influencia sobre el territorio de Hispania: Roma, al norte del Ebro; Cartago, al sur. Pero se trataba de un acuerdo poco firme. En el año 219 a. de C. se reanudan las hostilidades entre los cartagineses, dirigidos por Aníbal, y los romanos. Hispania se convirtió en uno de los principales escenarios bélicos en el enfrentamiento entre las dos potencias.

Wki8a.jpg

- En el año 218 a. de C. las legiones romanas llegan por primera vez a la Península. La conquista duró doscientos años, hasta que, en el 19 a. de C., las tropas romanas consiguieron someter el último foco de resistencia: cántabros y astures.

- Durante esos doscientos años tuvo lugar la adaptación al modo de vida romano por parte de las sociedades conquistadas: es lo que se conoce como romanización. Ello supone un cambio de vida en aspectos tan elementales como la lengua, las costumbres, la religión, el urbanismo, el comercio, la administración... Los habitantes del sur y sureste empezaron pronto a aceptar la cultura de los romanos; por el contrario, los pueblos del norte y del interior sufrieron una influencia menor.

- El proceso de romanización hubiese sido imposible si no hubiese existido una buena red de comunicaciones entre los distintos puntos del imperio. De este modo, y tomando como punto de partida la propia Roma, comenzaron a construirse las primeras calzadas, elemento clave para el desarrollo del imperio, ya que facilitaron tanto el transporte de mercancías como el imparable avance de las legiones. Los romanos llegaron a disponer de 85.000 kilómetros de calzadas, que recorrían el imperio de norte a sur y de este a oeste.
- En la construcción de una vía, los romanos procedían de la siguiente manera:
1. Trazaban el recorrido que debía seguir la carretera y excavaban dos pequeños canales que eran recubiertos por dos hiladas de piedras, quedando así delimitada su anchura.
2. Abrían un canal entre las dos hiladas y ponían en el fondo piedras de tamaño mediano sin argamasa.
3. Cubrían este primer estrato con una gruesa capa de arena o grava, a veces mezclada con mortero.
4. Finalmente colocaban un revestimiento formado por piedras trituradas o por losas de piedra.
wiki8b.jpg